Francisco Samper Blanco.
fsamperb@hotmail.com
EI subempleo en Nicaragua
De alzarse con la victoria electoral en noviembre del 2011 el candidato
presidencial de la Unidad Nicaragüense por la Esperanza, Fabio Gadea Mantilla,
el reto de especial relevancia que enfrentará para el desarrollo social y
económico de Nicaragua, es la promoción de empleo. En casi todas las encuestas
de opinión, los nicaragüenses expresan que una de sus mayores preocupaciones
es disponer de un empleo que le permita tener un ingreso estable para hacer
frente a las necesidades básicas de su hogar.
En verdad, el problema esencial de los nicaragüenses es el subempleo,
es decir, un segmento importante de la población no cuenta con un ingreso
mensual permanente que le posibilite satisfacer sus necesidades básicas. Así
lo evidencia las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN), que en su
informe anual 2009, señaló que el 38.8 por ciento de la población económicamente
activa se encontraba en el subempleo, esto equivale a 886 mil nicaragüenses. El
total de subempleados y desempleados en el 2009 se ubicó en 47 por ciento de
la población económicamente activa, que corresponde a 1,073 millones de
personas.
El propio Banco Central considera que los subempleados “laboran menos
de 40 horas a la semana con un empleo de baja calidad y remuneración, o
devengando salarios inferiores al mínimo legal. Cabe señalar que los
subempleados y ocupados a tiempo parcial se caracterizaron por no contar con
protección de la seguridad social”.
Es oportuno mencionar que las personas subempleadas y desempleadas al
tener un ingreso irrisorio o no tenerlo del todo, se hunden fácilmente en la
pobreza y extrema pobreza; No es la ayuda “asistencialista” y fugaz, la que
facilita disminuir la pobreza sino un ingreso persistente y digno que le
faculte a los ciudadanos acceder a los productos de la canasta básica, entre
ellos los servicios de educación y salud. Por tanto, es fundamental incrementar
la oferta de empleo para consentir que la inmensa mayoría de los nicaragüenses
cuenten con un ingreso estable que les permita superar la pobreza.
Para aumentar la oferta de empleo, o sea, generar más trabajo, se
requiere acrecentar el nivel de la inversión privada –nacional y extranjera- y
pública. Para expandir la inversión privada, especialmente la nacional, ya sea
pequeña mediana o grande, se requiere de un instrumento vital: el
financiamiento, es decir el crédito bancario o financiero, siendo prácticamente
el único porque en nuestro país la Bolsa de Valores, otra opción para
financiar la inversión, es significativamente incipiente.
Importancia de la tasa de interés
Precisamente, los economistas entendidos en la materia, señalan que
los países pobres que anhelan elevar el crecimiento de la economía y el
bienestar de su población deben de implementar una política de bajar o reducir
la tasa de interés (ti) para permitir un crecimiento de la inversión real, lo
que coadyuvará a acrecentar la producción, lo que a su vez impulsará el empleo,
ingreso, consumo (C), ahorro (S), lo que finalmente redundará en un crecimiento
económico. A esto los expertos lo denominan el círculo virtuoso del desarrollo
y lo sintetiza de conformidad al siguiente flujo:
↓
% tasa interés ↑inversión real ↑producción
↑ empleo ↑ ingreso ↑
C y S ↑ Crecimiento
No obstante, en Nicaragua, ese círculo se rompe en su primer
eslabón, la tasa de interés, dado que en nuestro país es elevada y onerosa.
Debemos de enfatizar que para incrementar la inversión se requiere de crédito y
que el precio del crédito (el precio del dinero dicen los economistas), es
precisamente la tasa de interés. Así como el pan, jabón, gasolina y cualquier
otro producto tienen su precio en el mercado, el crédito también tiene su
precio, la tasa de interés, es decir la cantidad de dinero que deberá de pagar
el deudor por la obtención de un crédito o préstamo.
Efectivamente, según el reporte del Banco Central de Nicaragua,
la tasa de interés ponderada mensual para los préstamos de largo plazo en
córdobas correspondiente al mes de diciembre fue de 18.25% y en dólares fue de
10.06%, cifras que el Banco Central no incluye la ponderación de la tasa de
interés de las tarjetas de crédito, lo que indica que las mismas son más altas.
Uno de los aspectos negativos que tiene nuestra sistema
bancario y que influye directamente en las altas tasas de interés es su
estructura oligopólica, es decir, la existencia de “unos poco vendedores de un
mismo producto” (crédito) como lo define sintéticamente el Premio Nobel de
Economía, el profesor Paul Samuelson; en consecuencia, los bancos no compiten,
se confabulan para fijar un precio (la tasa de interés) y controlan el
mercado.
El banco estatal
En ese sentido, es imperativo promover la competencia, que
permita abaratar el precio del crédito, o sea, la tasa de interés. Esto solo es
posible mediante la consolidación de un banco estatal que compita abiertamente
con el sistema bancario privado, de tal forma, que la “rivalidad” entre el
banco estatal y los bancos privados puedan generar una reducción de la tasa de
interés para beneficiar a los consumidores del crédito, en otras palabras, se
requiere promover el mercado y la competencia para que realmente funcione la
“mano invisible” de Adam Smith y conlleve a atajar la “mano pachona” de los bancos
privados.
En Nicaragua tenemos un banco estatal, Banco Produzcamos, pero
por disposición de su propia ley constitutiva, es un banco de “segundo piso ”,
lo que significa que no puede captar los depósitos del público, a pesar que
este instrumento es la principal palanca para obtener recursos financieros
baratos que permitiría promover ampliamente el crédito. Banco Produzcamos se
financia con recursos del presupuesto público y con préstamos internacionales
para intermediar el crédito, los cuales son limitados ante las ingentes
necesidades de los agentes económicos que están requiriendo invertir.
Sería tema de otro artículo explicar porqué este banco desde sus
inicios no se normó en su ley creadora conseguir depósitos del público, pero
lo fundamental en estos momentos es reformar su ley con el propósito de que
pueda captar dichos depósitos, al igual que lo hacen los bancos privados y lo
hizo la banca estatal en décadas pasadas, tal como ocurrió con el Banco Nacional
y el Banco de Crédito Popular. En mayo del 2009 se reformó la ley creadora del
Banco Produzcamos, no obstante fue insuficiente para permitir que el Banco
capte los recursos pecuniarios de la población.
El Partido Acción Ciudadana (PAC) considera que el programa de
gobierno del candidato presidencial de la Unidad Nicaragüense por la Esperanza
(UNE), Fabio Gadea Mantilla deberá de incluir en su capítulo económico, la
reforma a la Ley Creadora del Banco de Fomento a la Producción (Produzcamos)
que le permita a esta institución no solo captar depósitos del público sino
que también compita con la banca privada a fin de que coadyuve a la reducción
de la tasa de interés como instrumento esencial para promover la inversión
privada, lo que favorecerá la promoción del empleo.
El autor es economista y abogado
Directivo del Partido Acción Ciudadana (PAC)
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