Entrada destacada

La Ciudadanía No. 20

Ha comenzado a circular La Ciudadanía No. 20 correspondiente al mes de enero de 2020. En esta edición les traemos: La posición del PAC so...

7.08.2019

PRINCIPALES PROPUESTAS POLÍTICAS, SOCIALES Y ECONÓMICAS ESTRATÉGICAS DEL PARTIDO ACCIÓN CIUDADANA (PAC)

I.        Objetivos y estrategia general para la toma del poder: una coalición democrática para construir la nueva Nicaragua.

El Partido de Acción Ciudadana (PAC) es un partido  democrático, incluyente y pluralista abierto a toda la ciudadanía  honesta que desea un cambio positivo en Nicaragua. El PAC representa hoy una alternativa  real para erradicar  la dictadura y transformar el Poder político, en función de la nación nicaragüense, y así iniciar los cambios estructurales indispensables para lograr el desarrollo de Nicaragua y un alto nivel de vida para la población nicaragüense.

Visión: Una Nueva Nicaragua, altamente desarrollada, con un alto nivel de vida para sus ciudadanos y donde las libertades públicas, la democracia, la equidad y la solidaridad sean conquistas permanentes.

Misión actual: Constituirse en el principal partido de oposición que promueve una coalición nacional amplia de la ciudadanía y organizaciones comprometidas a luchar por el establecimiento en Nicaragua de una República democrática.

Objetivo Estratégico: Fundar la Nueva Nicaragua, que a partir de valores éticos y educación continua, inicie un proceso de modernización de sus instituciones, de industrialización y diversificación de sus productos para lograr erradicar la pobreza y el subdesarrollo y alcanzar un alto desarrollo humano sostenible.

Objetivos a Mediano y Corto Plazo:
  • Erradicar al régimen actual y constituir un Gobierno Democrático que inicie las transformaciones estructurales necesarias  para construir la Nueva Nicaragua.
  • Iniciar desde ya una nueva forma Ética de hacer política, desde la oposición y desde las bases, desterrando: el caudillismo, la corrupción, el nepotismo, la búsqueda de cargos públicos sólo por interés personal, y todos los otros vicios del sistema político vigente, vicios que están presente no sólo en el actual Gobierno, sino también en muchos pretendidos opositores y en nuestra cultura política tradicional.
  • Construir una  Coalición de carácter nacional que aglutine a la ciudadanía y a todas las fuerzas políticas y sectores sociales democráticos que quieren luchar contra la dictadura para construir una Nueva Nicaragua.


Declaración de Principios


  • Creemos que los valores éticos, morales y espirituales son indispensables para la transformación y desarrollo de Nicaragua.
  • Suscribimos plenamente a la Declaración Universal de los Derechos Humanos: en la cual se consigna que los derechos de las personas son universales, inherentes, interdependientes, indivisibles, inalienables, imprescriptibles e irrenunciables y se reconoce el valor y la dignidad intrínseca de la persona humana, que son la base de la existencia de una vida en libertad y paz.
  • Creemos que el sistema republicano de gobierno, la división de poderes, con sus pesos y contrapesos, y la democracia representativa y participativa, son, sin ser perfectas, la forma de gobierno que conviene a Nicaragua.
  • Creemos en la libertad de expresión, en la libre empresa con genuina responsabilidad social, en la libertad de movilización y asociación, en la libertad de religión y en el Estado laico.
  • Creemos en los papeles indispensables y complementarios del mercado y del Estado en la economía.
  • Creemos en la educación como el medio principal para desarrollar integralmente a la población nicaragüense y a Nicaragua.
  • Creemos que el respeto al medioambiente, la protección de la flora y la fauna, y la conservación y uso adecuado de los recursos naturales son requisitos indispensables para un desarrollo sostenido.


II.          Caracterización  de la situación política, económica y social del país.

1.  Se ha instaurado una dictadura familiar que tiene, entre otras, las siguientes características: a) Control absoluto de todos los poderes del Estado; b) Confusión Estado-Partido y la promulgación y manejo arbitrario de las leyes según los intereses de la familia que detenta el poder y pretende detentarlo por siempre; c) Control  mayoritario de los medios de comunicación radiales, escritos y televisivos; d) Uso arbitrario de la cooperación venezolana y constitución de empresas a gran escala controladas por la familia gobernante que le ha permitido a ésta tener un poder económico de grandes proporciones en nuestro país.

2.  Las libertades democráticas han sido  restringidas paulatinamente mediante la aplicación despótica de las leyes, el control de los medios de comunicación y el uso de grupos de choque apoyados por la policía nacional, cuando el grupo gobernante lo considera conveniente. La libertad de organización, de movilización y de expresión, de elegir y ser electo, se encuentran seriamente limitadas. Esta situación se combina con la permanencia del espurio Consejo Supremo Electoral (CSE), corrupto y parcializado totalmente a los intereses de la dictadura familiar, como la manifestación más contundente de la violación del derecho que tenemos la población nicaragüense a elegir y ser electos en cargos de representación popular.

3. Para darle una apariencia de legalidad a todos los atropellos cometidos por la dictadura, la maquinaria parlamentaria orteguista, siguiendo las órdenes del dictador, llevó a efecto una reforma total de la Constitución Política que busca garantizar la permanencia de Ortega y su familia en el poder, en las próximas décadas.

4. Los partidos políticos tradicionales están sumergidos en una profunda crisis, pues en sus dirigencias ejercen influencia decisiva personajes que han puesto en evidencia que no les interesa el desarrollo de Nicaragua, sino que son políticos tradicionales que sólo bregan por su beneficio personal, sin importarle el destino de nuestro país.

5. En el  plano político reina la corrupción, el nepotismo, el autoritarismo, el fraude en las elecciones, el absolutismo que controla todos los poderes del Estado, incluyendo la policía,  el ejército, las alcaldías; el robo del erario público, el enriquecimiento ilícito, la venta de la soberanía, la reelección indefinida, etcétera. Sin embargo, tenemos que reconocer que todos somos culpables y que todos los vicios antes mencionados están presentes no sólo en el Gobierno, sino en la llamada oposición y en toda la sociedad nicaragüense. Debemos, además, entender que la crisis de Nicaragua es estructural, y que tiene raíces históricas y que está presente en la mentalidad del Estado Botín de la inmensa mayoría de los políticos  que buscan desesperadamente ocupar cargos públicos para enriquecerse a costa de la miseria de las mayorías.

Finalmente, tenemos que comprender que el sistema político e institucional, educativo y productivo, vigente en Nicaragua desde hace siglos, lo único que hará es mantener a Nicaragua en la pobreza y la miseria de las mayorías, y en la riqueza mal habidas a las élites corruptas. De seguir haciendo más de lo mismo continuaremos ocupando el último lugar en desarrollo y nivel de vida en Iberoamérica.

6. Ante esta situación, es imprescindible el surgimiento de una nueva fuerza política que tenga como  norte hacer de Nicaragua una nación en libertad y prosperidad y que con su accionar político se ponga al frente del pueblo nicaragüense y aísle  a la vieja clase política corrupta e incapaz, responsable de la instauración de la nueva dictadura y del agravamiento de la miseria y pobreza que vive a diario la inmensa mayoría de los y las nicaragüenses.

7. Por su parte, en lo económico, el proyecto dictatorial se apoya en una alianza entre el sector económico que controla el gobierno y una fracción de la oligarquía tradicional nicaragüense (banqueros y una parte del sector agroexportador). El primer grupo se enriquece de manera corrupta mediante el tráfico de influencias, la usura y el uso indebido de recursos de la cooperación internacional y del erario público; el segundo  se enriquece en complicidad con los grupos económicos ligados al gobierno.

 8.  Pese a la continua propaganda del régimen y sus acólitos, de presentar los débiles y frágiles avances económicos como grandes logros y querer vender la imagen de una Nicaragua que va de victoria en victorias, donde se vive bonito, con una economía pujante y la más segura de Centroamérica,  no obstante esa propaganda, la realidad es terca y muestra a diario el rostro crudo del atraso y la miseria en que viven las grandes mayorías.  Las estadísticas y lo que vemos nos dice que en la Nicaragua real:

  • Cerca de la mitad de la población vive en la pobreza o en la extrema pobreza.
  • La canasta básica tiene actualmente un costo de C$11,271.00 córdobas (marzo 2014) y es inalcanzable para la mayor parte de los trabajadores.
  • De cada diez nicaragüenses en edad de trabajar, dos están completamente desempleados y tres están sub-empleados, trabajando pocas horas en actividades muy mal remuneradas.
  • Muchos de los y las jóvenes que logran terminar con grandes esfuerzos sus estudios universitarios no encuentran trabajo, o lo hacen en actividades no profesionales.
  • Se estima que uno de cada cinco nicaragüenses adultos es analfabeta funcional. Más de medio millón de niños y jóvenes no asisten a la escuela. El promedio de escolaridad nacional es de solo 5 años, mientras que en Costa Rica o El Salvador, es de 11 y 9 años respectivamente.
  • La población está comiendo salteado, la tercera parte de la población nicaragüense está desnutrida. El 12 por ciento de la niñez menor de cinco años tiene un peso menor que el normal.
  • La emigración por falta de oportunidades de trabajo continúa, casi un millón de nicaragüenses viven en el extranjero, sobre todo en los Estados Unidos y Costa Rica.
  • El nivel de vida promedio de los y las nicaragüenses de hoy, año 2014, medido en términos del ingreso per cápita, es inferior al de hace 37 años. Un nicaragüense vive en promedio 7 años menos que un costarricense.
  • Las exportaciones del 2013 apenas son similares, en dólares constantes, a las del año 1978. Las importaciones duplican las exportaciones. Las exportaciones de Nicaragua siguen siendo casi los mismos productos de hace 50 y 100 años. La principal exportación es la mano de obra, ya que las remesas de los emigrantes son ya superiores a los mil millones de dólares, es decir, el principal rubro de divisas.
  • Nicaragua es el segundo país más pobre de América Latina, después Haití. Sin embargo, hace 40 años estábamos a la par de Costa Rica, y mejor que Honduras, Bolivia y Paraguay. Esto no gracias a la dictadura somocista, sino a pesar de ella.


8. Uno de los aspectos claves para la transformación política, económica y social de Nicaragua es iniciar una profunda e integral Revolución Educativa, ya que actualmente contamos con un sistema  educativo de pésima calidad, desde el preescolar hasta el universitario, lo que incide negativamente en la productividad, la competitividad y en el desarrollo económico. Efectivamente, existe un exceso de graduados profesionales que no corresponde a  las actuales necesidades de la economía del país; mientras estos egresan en cantidades elevadas y son lanzados al mercado de trabajo sin encontrar alternativas de empleo, hay una carencia  significativa de técnicos para la industria y las actividades agropecuarias. Corregir todas las deficiencias del actual sistema educativo es vital para enrumbar al país por la senda del progreso y el desarrollo económico y social.

III.     LAS PROPUESTAS FUNDAMENTALES

A.     Propuestas políticas principales 

Objetivo de las Propuestas: Transformar el régimen político actual corrupto y dictatorial, en un régimen político democrático y eficiente mediante una Revolución Ética-Institucional que transforme radicalmente la forma de hacer política en Nicaragua.

1. El actual gobierno es ilegítimo, producto de un fraude y de la violación a la Constitución Política, por tanto, el Partido Acción Ciudadana (PAC)  llama a luchar para  sustituirlo  por un Gobierno  Democrático que restituya los derechos  de los y las nicaragüenses y convoque de manera inmediata a una Asamblea Nacional Constituyente libre, soberana e independiente que transforme el actual régimen político dictatorial, prebendario y corrupto en uno democrático y eficiente.

2. Restitución y ampliación de las libertades democráticas actualmente pisoteadas por el gobierno dictatorial. Se hace necesario restituir, entre otros, los siguientes derechos:

  • La libertad de organización, seriamente afectada por el arbitraje amañado y parcializado del CSE, el aparato de justicia y otras instancias que actúan contra las organizaciones independientes.
  • La libertad de movilización que es atacada persistentemente por los grupos de choque y fuerzas paramilitares del gobierno dictatorial.
  • La libertad de expresión que se ha visto afectada por el control de la familia gobernante sobre los principales medios de comunicación y por las presiones políticas y económicas que ejercen a los medios independientes.
  • El derecho a elegir y ser electo en cargos de representación popular en procesos electorales equitativos, limpios y transparentes mediante una nueva ley electoral y una limpieza efectiva del personal corrupto que actualmente controla y maneja este poder el Estado. 

3. Restituir a los pueblos indígenas y comunidades afro-descendientes sus derechos legítimos sobre sus tierras y recursos naturales, garantizándoles la administración de su patrimonio y de sus comunidades. Asimismo, hacer una revisión a fondo de la ya agotada Ley de Autonomía de las Regiones de la Costa Caribe de Nicaragua con la consulta y participación de representantes indígenas y afrodescendientes. Así como impulsar el Fondo de Desarrollo para la Costa Atlántica en beneficio de los proyectos estratégicos de dichos pueblos indígenas y comunidades étnicas.

4.   Revisar la posición de Nicaragua con respecto a la adopción de tratados internacionales que velen por los Derechos Humanos, principalmente el Estatuto de Roma. Asimismo, revisar y ajustar su posición referente a la fiscalización por parte de organismos internacionales a quienes atañe este tema. No se puede ni debe seguir permitiendo evasivas estatales basadas en argumentos como la soberanía nacional o falsos datos para no implementar medidas de castigo contra los violadores de Derechos Humanos, sobre todo si éstos son parte del Gobierno.

5.  Conformar un Estado con democracia representativa y participativa. Disminuir el número de representantes (diputados y diputadas) de la Asamblea Nacional de 92 a 60, correspondiendo un diputado o diputada por cada cien mil habitantes. Los candidatos a cargos de elección popular deberán ser seleccionados, mediante procesos democráticos, por los órganos correspondientes  ―municipales, departamentales, regionales, nacionales― de los partidos. En las elecciones se votará en forma uninominal. Las calidades requeridas para optar a dichos cargos serán revisadas en la nueva Constitución y las leyes de la materia, para garantizar la calidad de los y las aspirantes. Los diputados, diputadas, alcaldes y alcaldesas no podrán ser electos por más de dos períodos. No habrá prebendas ni beneficios  especiales para nadie, y los que existan serán suprimidos.

6.  La absoluta prohibición de la reelección presidencial será uno de los puntos medulares de la Nueva Constitución. Igualmente será precepto constitucional el requerimiento de un porcentaje mínimo de 50 por ciento más un voto para la elección del Presidente de la República en primera vuelta.

7.  Ley Salarial del Estado: Las remuneraciones de los servidores públicos serán acordes a la economía del país y a los requerimientos e importancia de los diferentes cargos. Los(as) magistrados(as) y diputados(as) de Nicaragua no podrán continuar ganando 30 y hasta 50 veces más de lo que gana un maestro(a). Estimamos que el salario máximo de Diputados(as) y Magistrados(as) no será superior a los US$2,500.00 dólares. Adecuar los salarios a la economía nacional será la única manera de erradicar de la cultura nicaragüense el concepto del Estado botín.

8.  Reforma radical del actual Sistema Judicial partidarizado y corrupto: Solamente siete magistrados(as) en la Corte Suprema de Justicia designados por la Asamblea Nacional, previo concurso público, reglamentado por Ley. Los jueces y juezas serán seleccionados por la CSJ, previo concurso público, reglamentado por la Ley. Los magistrados y magistradas, jueces y juezas venales y corruptas irán a la cárcel.

9.  Supresión del Consejo Supremo Electoral como poder del Estado y creación del Instituto Electoral Nacional y del Instituto de Cedulación Nacional. Se le ha otorgado a la figura de Consejo Supremo Electoral un nivel institucional que no es necesario. La organización que se debería de encargar de la cedulación en Nicaragua tendría que ser un Instituto y que su desempeño sea meramente técnico.

10. Disminución de la cantidad de miembros que conforman los otros poderes del Estado y afinamiento de los criterios y los procedimientos para su elección.

11.  Reforma, reorganización y reducción del Estado y de la burocracia estatal: eficiencia, honestidad y servicio. El funcionario público debe de hacer su trabajo, correcta y honestamente, sin esperar ninguna prebenda. Los puestos públicos deben de ser otorgados por las capacidades profesionales del aspirante, entrenamiento y años de experiencia.

12.  Creación de un Libro Blanco que documente y registre todos los robos hechos al erario público desde 1979, incluyendo todas las mal llamadas piñatas, pagos incorrectos de confiscaciones, quiebras bancarias, etcétera. Es indispensables desenmascarar a tantos delincuentes y de ser posibles obligarlos a devolver lo robado (“piñateado” o “enhuacado”), en todo o en parte. Los sospechosos de estos delitos serán enjuiciados, y quienes resultaren culpables deberán responder con el patrimonio que tengan a su nombre.

13.  Implementar la suscripción popular para la elección de todos los cargos de funcionarios públicos (como alcaldes, diputados, presidente de la república, etcétera).

14.  Promover la integración política centroamericana. Es imperativo trabajar por la existencia de un pasaporte único para toda la ciudadanía centroamericana, legislación fundamental común, y promover la creación de una Unión de Estados Federados.

15. El ejército nacional debe ser reformado gradualmente hasta convertirlo en una institución especializada en el combate al narcotráfico, el contrabando, el crimen organizado y  la depredación del medio ambiente. Se subordinará al Poder Ejecutivo, no ejercerá actividades empresariales y no habrá fuero militar.

16.  El Estado revisará con objetividad la situación de los combatientes desmovilizados de la guerra de los años ochenta, y apoyará realistamente a aquellos que necesiten de su apoyo.

B.   Propuestas económicas principales.

Objetivo de la Propuesta: Fortalecer y ampliar la capacidad productiva del país a todos los niveles para avanzar por la senda del desarrollo económico y social. 

17.   Iniciar la Revolución Agroindustrial de Nicaragua: La erradicación de la pobreza se logra únicamente con el desarrollo económico y la equidad social. El PAC parte de una realidad contundente: solamente los países que se han industrializado han logrado desarrollarse y alcanzar altos estándares de vida para su población. La industrialización de Nicaragua, diversificando ampliamente la producción, dándole un mayor valor agregado a nuestros productos, es condición indispensable para desarrollar al país. No podemos seguir con los mismos productos de hace 100 años, y seguir utilizando las mismas tecnologías de los tiempos coloniales o de los tiempos precolombinos, si realmente,  queremos salir de la pobreza y del subdesarrollo. Mencionamos a continuación algunos  de los principales Programas y Políticas de la Revolución Agro-Industrial de Nicaragua que proponemos:
  • Programa de Nuevas Tecnologías en los cultivos tradicionales: maíz, frijol, frutas y verduras, etcétera. No podemos continuar con las técnicas del espeque y del arado, ni con productividad de solamente 18 quintales por manzana en el maíz y los frijoles. Mientras muchos países tienen rendimiento  4 ó 5 veces superiores a los nuestros.
  • Programa de Nuevas Tecnologías en la ganadería bovina, porcina y caprina. Es absolutamente imposible desarrollarse con rendimientos de 4 ó 5 litros de leche por día por vaca, mientas muchos países alcanzan 25 litros por día.
  • Programa de Transformación de las materias primas nacionales: fabricación de chocolates, jugos envasados, cereales procesados, hojuelas de maíz, maní procesado, frijoles empacados, café gourmet, productos lácteos de calidad mundial, puertas, muebles, flores, plantas ornamentales, joyas, etcétera.
  • Creación de un Instituto de Ciencias y Tecnologías orientado a la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías de producción agroindustriales aplicables a Nicaragua.
  • Integrar las Zonas Francas a la Economía Nacional tanto en textiles como en nuevos productos como orfebrería, productos de madera, cuero, artesanías, etc.
  • Programa Nacional de incubadora de empresas PYMES en los sectores agroindustriales e industriales de mayor potencial.
  • Programa Nacional de diversificación e industrialización de la producción y las exportaciones.

18.   Regular  las tasas de interés con características de usura que se aplican a los créditos (como el caso de las tarjetas de crédito),  tanto a nivel de la banca, micro financieras y entidades comerciales.

19.   Promover medidas económicas y fiscales  para permitir que el sector financiero oriente el crédito principalmente a las actividades productivas de las PYMES.

20.   Constituir  un verdadero Banco de Fomento del Estado que financie el desarrollo y la revolución agro-industrial de Nicaragua, asimismo proveer crédito con tasas de interés adecuadas a los pequeños y medianos productores agropecuarios e industriales (PYMES).

21.   Invertir en programas de obras públicas con énfasis en la infraestructura, privilegiando la inversión pública sobre el gasto corriente.

22.   Regular los precios de los hidrocarburos (gasolina, diesel, gas butano, etc.), ya que son precios estratégicos que inciden significativamente en la estructura de costos de nuestras actividades productivas.

23.   La cooperación internacional recibida por Nicaragua, independientemente de su origen, debe ser administrada por la vía del Presupuesto General de la República, a la cual se le aplicará todos los controles necesarios para transparentarla; se prohibirá el uso discrecional de la cooperación externa, en  consecuencia, demandamos legalizar y legitimar la cooperación venezolana que tanto se ha prestado para financiar el proyecto personal y familiar del dictador de turno.

24.   Reforma tributaria equitativa y para el desarrollo: los que tienen más pagarán más. Suprimir todas las exoneraciones. Únicas excepciones: salud y educación.

25.   Mantener la Estabilidad Macroeconómica y corregir el sesgo antiexportador de la política cambiaria. Asimismo, elaborar un Plan de Reducción del Déficit Comercial de la Balanza de Pago y del Déficit Fiscal.

26.   Austeridad, eficacia y eficiencia en el uso y orientación del gasto público. Utilización de mecanismos modernos de adquisición y licitación de las compras del Estado que busquen la eficiencia y transparencia en el manejo del gasto público.

27.   Promover la integración económica centroamericana: libre movilidad de mercancías, capitales y fuerza de trabajo.


C.      Propuesta Sociales principales.

Objetivo de la propuesta: Impulsar la educación integral de los y las nicaragüenses, en especial su juventud, para ayudarlos a desarrollar sus capacidades formativas, analíticas y creativas, junto con una conciencia ética y social, y así prepararlos para encarar exitosamente el reto de las actividades productivas, políticas y sociales que la patria demande. Además, apoyaremos la vivienda social, la modernización del sistema de salud y la seguridad social, en especial para desmovilizados de guerra.

LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA Y LOS PROGRAMAS SOCIALES

28.   Se requiere de una nueva Educación, como condición indispensable y urgente, para iniciar el desarrollo de una nueva Nicaragua. Esta Educación deberá de ser cívica, científica, tecnológica y humanista; que nos enseñe a vivir en una verdadera democracia. Una educación que nos prepare en las nuevas tecnologías de la producción agropecuaria e industrial. Para ello proponemos, entre otros cambios, los siguientes:
  • Creación a nivel nacional de los  bachilleratos tecnológicos: agrícola, pesqueros, forestales, mineros, pecuarios, agroindustriales, tecnología de alimentos, industriales, textiles, etcétera, que permitirán la transformación productiva de Nicaragua.
  • Mobiliario escolar y modernización de la infraestructura.
  • Educación de los docentes en escuelas normales universitarias.
  • Ley Salarial de la Carrera Docente; salarios del docente de pre-escolar y primaria no podrá ser menor del costo de la canasta básica. La Ley de Regulación de los Salarios del Estado, deberá determinar que el salario de diputados y magistrados no podrá ser más que 5 veces mayor al salario de los maestros y maestras.
  • Asignación en el Presupuesto General de la República de una cantidad no inferior al  8 por ciento del PIB para la educación básica y técnica.
  • Reforma a la Ley del seis por ciento para las universidades: El seis por ciento se utilizará solamente para financiar las carreras que promuevan el desarrollo industrial e integral de Nicaragua. Se mejorará sustancialmente el sistema de acreditación y rendición de cuentas de las universidades beneficiadas por el 6%.
  • Programa nacional de alfabetización integral: dominio real de la lecto-escritura y de las matemáticas básicas.
  • Programa nacional de la alfabetización moderna: dominio del inglés y de la Tecnología de la Información y Comunicación (Tics). Ofertar para los y las estudiantes más avanzados un tercer idioma.
  • Crear estímulos para atraer a la carrera docente a jóvenes brillantes y motivados.

29.   Mejorar el Sistema de Seguridad Social (INSS) para que brinde un excelente servicio a sus jubilados y afiliados. Iniciar gradualmente la universalización de la Seguridad Social a toda la población.

30.   Mejorar sustancialmente los servicios de salud a toda la población y apoyar con programas de nutrición a la infancia.

31.   Crear programas de asistencia social a discapacitados, tercera edad, desmovilizados de guerra en situación precaria y familias en situación de extrema pobreza.

32.   Programas de apoyo a la vivienda social y a los servicios básicos (agua, electricidad y transporte).

Mayo de 2014

Situación política de Nicaragua a principios de 2019

I. Principales actores políticos involucrados

a) El orteguismo, es decir la dictadura ejercida por una criminal pandilla agrupada alrededor de los Ortega-Murillo. Su núcleo central está constituido por los principales dirigentes de los poderes del Estado y los altos mandos del Ejército y la Policía. Como secuaces nacionales está un nutrido grupo de “partidos” zancudos, y en el plano internacional tienen el apoyo de unos pocos países, algunos pequeños grupos entre fanatizados y oportunistas, y sectores involucrados en el lavado de dinero y el narcotráfico.

b) La gran mayoría del pueblo nicaragüense, encabezada por amplios sectores campesinos, estudiantiles, y de las clases media y popular.

c) El sector de la empresa privada que se hace representar por el COSEP, AMCHAM y FUNIDES, en estrecha relación con el gran capital, en esencia financiero, a través del grupo de “asesores”

d) Aquellos miembros de la Conferencia Episcopal que, junto a numerosos sacerdotes, han denunciado, pública, enérgica y valientemente, los crímenes del orteguismo.

e) La comunidad internacional, encabezada por los Estados Unidos y la abrumadora mayoría de los países miembros de la OEA, entre ellos los de mayor peso, con la posible excepción de México. En Europa la UE, y, más globalmente, la ONU.

II. Sus actuaciones y objetivos 

a) Evidentemente el orteguismo está recurriendo a todos los medios a su alcance para mantener el poder que les permite aferrarse al producto de su saqueo e incrementarlo, al igual que a la frágil autoestima de sus cabecillas. Les aterra la perspectiva de perderlo todo y enfrentar la justicia. Ponen sus esperanzas en que la represión, junto con la impresión de fortaleza que ella proyecta, doblegue a la población, ponga freno a la evaporación de sus reducidas bases, y deje sin justificación a las presiones internacionales. ¿Por qué la injerencia si todo está “normal”? Finalmente, con ella se proponen debilitar las tentaciones que sin duda han surgido en el seno del ejército, la Policía, y la empresa privada organizada.

b) Por su parte, esa gran mayoría de nicaragüenses ha manifestado claramente, con sangre y sacrificios, que desea la pronta salida de la pandilla orteguista, la total reestructuración del aparato estatal, la aplicación de la justicia a los responsables de las violaciones de los derechos humanos y  la corruptela, y la instauración de un sistema político auténticamente democrático. Desafortunadamente, su debilidad organizativa, la escasez de recursos materiales, y algunos intereses personales han dificultado su unificación en torno a los objetivos mencionados y los medios para alcanzarlos. Empezando por la designación de un liderazgo provisional, colectivo, tan confiable como sea posible, y que represente adecuadamente a esas grandes mayorías. Como ejemplo del conflicto de intereses, el intento de unidad más conocido ha enviado señales de que no hay espacio para el PAC en sus órganos de dirección. De seguro no somos los únicos que incomodan.

c) En cuanto a la gran empresa privada, su actitud es vacilante. Es claro que ya se convenció de que el orteguismo es un socio nada conveniente, tanto porque es traicionero, como porque practica la competencia desleal, como porque genera inestabilidad interna, a la par de numerosas sanciones de Washington, la OEA, la UE y la ONU, así como recelos de los inversionistas internacionales. Un socio descartable. No obstante, les preocupa profundamente la incertidumbre de cuál sería su situación bajo el nuevo gobierno que se instaurara, acostumbrados como están a privilegios indebidos. Su actitud actual posiblemente obedezca a la necesidad de ganar el tiempo necesario para ejecutar, junto con Washington y el ejército –sí, el ejército- las maniobras que le permitan alcanzar una influencia importante, si no determinante, sobre el proceso que conduzca a ese nuevo aparato estatal y las políticas con las que éste se comprometa.    

d) Por su parte, el sector de la Iglesia Católica más involucrado en la defensa de los derechos de la población y sus aspiraciones la ha acompañado en su lucha, asumido riegos, y ha reforzado la convicción popular de que su causa es justa. No obstante tiene limitaciones que le impiden adoptar y expresar, como cuerpo, una posición sobre la  solución de la crisis. La principal: la obediencia que deben al Vaticano.

e) En cuanto a la comunidad internacional, una abrumadora mayoría de la OEA está por la salida de Ortega y el establecimiento de la democracia a través de un diálogo cuyo único objetivo hasta ahora visible es el de adelantar las elecciones, asegurándose de que éstas sean limpias. En este contexto, fue sorprendente, inusual y esclarecedor que el Congreso norteamericano aprobara unánimemente la Nica Act y que el Presidente emitiera inesperadamente una Orden Ejecutiva contra el orteguismo. El mensaje parece ser que no tolerarán su enquistamiento en el poder. Por último, la UE y la ONU han dado claras muestras de repudio a la actuación de los dictadores.

Posibles desenlaces

Idealmente, las grandes mayorías nicaragüenses deben ser el actor de mayor peso en la determinación del desenlace de la crisis. Para ello es preciso que superen las debilidades ya mencionadas, algo que no parece sencillo. Logrado esto en alguna medida, se podría tomar algunas decisiones vitales, empezando por la de organizar una Junta Provisional que llenaría el vacío de poder temido por la comunidad internacional y que, al señalar un claro derrotero, elevaría la moral y la voluntad de lucha de la población. Si esto no se logra en el corto plazo, el desenlace sería fundamentalmente determinado por la comunidad internacional encabezada por Washington, el ejército actuando en forma autónoma para proteger sus intereses, y la iniciativa privada dominada por el gran capital. Poca duda cabe de que estos actores están sosteniendo conversaciones secretas y no oficiales entre sí y con el núcleo central del orteguismo.

Dos son las alternativas que debe estar analizando la mara orteguista. Una sería la de aferrarse tercamente al poder confiando en que, de alguna manera casi providencial, la tormenta pase, y poder llegar al año 21 y más allá. La segunda es la de alcanzar un acuerdo, que sueñan tan misericordioso como el de 1990, por el que Ortega estaría dispuesto a dejar la Presidencia a cambio de conservar una cuota importante del poder y de los recursos malhabidos, no enfrentar los tribunales de justicia, dejando abierta la posibilidad de, eventualmente, recuperar el poder absoluto. Obviamente con el concurso de su pandilla. 

A. Si Ortega y su pandilla se deciden por la primera alternativa se puede visualizar tres desenlaces:

1. Washington, cansado de esperar y regatear, probablemente con el apoyo político de algunas naciones occidentales, opta por intervenir militarmente, con o sin la anuencia del capital y/o el ejército. (El Consejo de Seguridad de la ONU, bloqueado por China y Rusia no podría hacerlo). Si esta decisión fuera hecha del conocimiento de Ortega con horas o días de anticipación, y de manera clara, firme y convincente, sin duda éste se apresuraría a aceptar literalmente cualquier oferta de salida que se le hiciera; esto es algo que aliviaría a los Estados Unidos quienes, no muy ansiosos de más enredos, sin duda estarían dispuestos a hacer importantes concesiones. Por tanto, este desenlace, la intervención, parece muy improbable.

2. Washington, esencialmente por razones ajenas a nuestro conflicto, decide tragarse las preocupaciones que éste les ocasiona y renuncia, al menos temporalmente, a la intervención militar, manteniendo únicamente las presiones económicas. En tal caso existiría alguna exigua probabilidad de que el orteguismo sobreviva a estas presiones, a las de la OEA, la UE y la ONU, que están en crecimiento; a las internas, que pese a todo no podrán sofocar, y a las ejercidas irreprimiblemente por los nicaragüenses en el exterior. 

3. Desechando la incómoda alternativa de intervenir con sus tropas, Washington decide que es en su interés volver a hacer lo que hizo en los años 80, y apoyar con armamento, recursos financieros y asesoría, la lucha de las grandes mayorías nicaragüenses contra sus verdugos. Es claro que, en las condiciones actuales, la participación de la población sería considerablemente más masiva y beligerante de lo que fue en ese entonces; además, la voluntad de resistir de policía y ejército sería considerablemente menor, y la dictadura estaría totalmente aislada en el plano internacional. La guerra acabaría muy prontamente con la derrota del orteguismo, pero dejaría una inevitable secuela de destrucción, luto y sangre.

B. Si por el contrario, la pandilla y sus jefes se deciden pronta y oportunamente por su segunda alternativa, es muy posible que logren negociar con los integrantes de la contraparte una salida que les brinde cierta tranquilidad. Los resultados de dicha negociación serían luego presentados al mundo como el producto de un más bien breve “diálogo”, seguida y teatralmente puesto en escena. “Diálogo” que “culminaría”, entre otras cosas, con la liberación de los presos políticos y el adelanto de elecciones presuntamente limpias y bajo un nuevo CSE. Algo parecido, si no idéntico, a lo que ocurriría si se diera la amenaza de intervención. 

A estas alturas, la posibilidad de este desenlace desata un alud de interrogantes en cuanto a las condiciones en las que, como resultado de las negociaciones, estaría el orteguismo en la etapa previa a las elecciones,  durante, y después de ellas. Una incógnita crucial tiene que ver con cuál sería la reacción popular frente a una solución que difícilmente sería la que ansían las grandes mayorías, atropelladas y solidarias con quienes han sufrido más de cerca las violaciones a los derechos humanos, particularmente los numerosos asesinatos perpetrados por los sicarios de los dictadores. 

Cualquiera sea la forma en la que el orteguismo sea arrojado del poder, la Historia enseña, por una parte, que no hay solución auténtica y permanente sin justicia, esa virtud y deber que nada tiene que ver ni con reconciliación ni con venganza. Pues nada estimula tanto al criminal como la certeza de impunidad -pérfidamente disfrazada de reconciliación- para sus hazañas pasadas y futuras. Y la venganza suele ser ciega, injusta, e irracional.

Por otra parte, los nicaragüenses debemos ser extremadamente cuidadosos en cuanto a en qué manos depositaremos los destinos del Estado. Nicaragua nunca más debe caer en poder de sujetos inescrupulosos y embaucadores que, obsesionados por alcanzar y retener poder, riquezas y protagonismo, no respetan absolutamente nada, no vacilan en llegar a cualquier extremo. Tantas veces lo hemos visto.

Managua, 21 de enero de 2019

Resumen del artículo "No permitamos que el PAC se convierta en un partido zancudo"

El Partido de Acción Ciudadana está afrontando una seria crisis política. Un grupo de miembros del Comité Ejecutivo (F. Samper, J. L. Medal y Ermis Morales). utilizando como pretexto su oposición a un apartado de la propuesta de alianzas estratégicas, han procedido a separarse del organismo rector del PAC y actuar al margen en una abierta posición divisionista.

El grupo divisionista plantea la descabellada propuesta, en estos momentos, de destituir a nuestro presidente Moisés Hassan, cuya trayectoria política de firmeza y honestidad constituye el principal capital político con el que cuenta el partido.

Develar qué elementos subyacentes son los que están generando esta crisis es lo que intenta realizar este documento.

2- El detonante de la crisis (la política de alianzas del PAC).

El PAC venía enfrentando problemas internos de funcionamiento. Se vivían ásperas discusiones políticas sobre aspectos de táctica y aspectos organizativos. Trataremos de resumir los principales aspectos de esta crisis.

El PAC sostiene que se debe trabajar en función de organizar la resistencia ciudadana y conformar una alternativa política capaz de intervenir con efectividad en cualesquiera de los escenarios posibles que surjan en la situación nicaragüense; mientras que este grupo divisionista sostiene que se debe trabajar en una perspectiva electorera, de candidaturas presidenciales y conseguir recursos o aportes económicos para implementar sus actividades.

Por esta razón se acordó que elaborar un documento rector de su política de alianzas y para lo cual se creó una Comisión. La propuesta generó una algarabía irracional en algunos miembros que comenzaron a descalificar y a lanzar acusaciones absurdas sobre una supuesta separación de algunos miembros. En la reunión del CEN la política de alianzas del PAC fue aprobada con las correcciones sugeridas por este grupo divisionista con los cambios organizativos que se proponían.

Pero, irracional y sospechosamente, este grupo continuó el conflicto mediante las descalificaciones y en abierta disposición a generar una crisis en la institucionalidad del partido se negaron a asistir a las reuniones del CEN. No obstante, pese al comportamiento de este grupo, el Presidente procedió a proponerles pláticas bilaterales en aras de la unidad del partido. Su reacción fue enviar una carta en donde exigen la destitución de Moisés Hassan como Presidente y en sustitución el nombramiento de Ermis Morales como el nuevo Presidente del PAC. 

3. Las verdaderas razones de la crisis.

Toda esta alharaca sin sentido impulsada por este grupo abiertamente divisionista, tiene como propósito claro destruir la débil institucionalidad de nuestro partido. Sobre eso se puede mencionar la ruptura del primer Foro por la Unidad, en donde Samper y Medal decidieron romperlo por su cuenta y antojo sin que el CEN tuviera conocimiento de ello, ni pudiera incidir que tipo de actuación era la más conveniente para no afectar nuestra política de alianza.

De ahí que podamos concluir que una de las causas fundamentales de la crisis generada por este grupo divisionista es precisamente estar al margen de la institucionalidad partidaria para hacer lo que ellos consideren conveniente en función de oscuros intereses personales.

Pero además de institucional la crisis generada por los divisionistas tiene causas políticas. En el documento de nuestras políticas de alianza se define con claridad cuáles deben ser las características que deben tener las personas u organizaciones con quienes estableceremos alianzas estratégicas. Esos postulados funcionan como una serie de candados para evitar las alianzas oportunistas y que la utilicen en función de intereses personales mezquinos. Una curul, por ejemplo.

El conflicto está creado precisamente para evitar esos candados y actuar también aquí con patente de corso para aliarse con cualquiera siempre y cuando les pueda generar beneficios personales a los involucrados.

Y, por último, y es el más importante de todos, la defenestración de nuestro presidente Moisés Hassan, quien con su firmeza y honestidad ha sido un baluarte y una bandera en la lucha contra las arbitrariedades, la corrupción y los crímenes del orteguismo.

Se puede afirmar que solo el PAC, en la figura de nuestro presidente, no ha sucumbido al manejo fraudulento y corrupto que ha hecho el orteguismo con las fuerzas políticas. De manera tal que para el orteguismo es importante quitarse del camino, en el sector político, a aquellos que no van a claudicar ante sus maniobras corruptas y marrulleras con las que pretende preservar la mayor cuota de poder posible ante una eventual salida del poder. 

Indudablemente que todo el manejo irracional del grupo divisionista solo puede tener una explicación racional si se le ubica como un claro intento de convertir al PAC en un partido zancudo, dispuesto a negociar con el régimen en aras de prebendas.

Con esta explicación, llamamos a toda la militancia, simpatizantes y amistades a cerrar filas en el PAC, alrededor de nuestro Presidente, Moisés Hassan, de nuestros principios democráticos, por derrotar a la dictadura orteguista, impulsar nuestro programa y ¡construir la Nicaragua que soñamos!

No permitamos que el PAC se convierta en un partido zancudo

Introducción

El Partido de Acción Ciudadana está afrontando una seria crisis política. Un grupo de miembros del Comité Ejecutivo, utilizando como pretexto sentirse resentidos por una propuesta para organizar de mejor manera las fuerzas del partido de cara al establecimiento de alianzas estratégicas, han procedido a separarse del organismo rector del PAC, su Comité Ejecutivo, actuando al margen de este en una abierta posición divisionista.

El comportamiento del grupo divisionista se ha caracterizado por empecinarse en las descalificaciones personales, contra algunos de sus miembros y en la descabellada propuesta, en estos momentos, de destituir a nuestro presidente Moisés Hassan, cuya trayectoria política de firmeza y honestidad constituye el principal capital político con el que cuenta el partido.

El problema se agrava y adquiere ribetes sospechosos por cuanto no existe razón alguna para el comportamiento histérico y desmesurado de este grupo, promotor de la crisis que afecta seriamente al partido en momentos en que su unidad es clave para intentar incidir efectivamente en el curso de los acontecimientos políticos que se están viviendo en Nicaragua.

Develar que elementos subyacentes son los que están generando esta crisis es lo que intenta realizar este documento. Esperamos cumpla su cometido y sea vea enriquecido por los aportes que se generen al discutirlo.

2- El detonante de la crisis (la política de alianzas del PAC).

El PAC venía enfrentando problemas internos de funcionamiento. Se vivían ásperas discusiones políticas sobre aspectos de táctica y aspectos organizativos y se podría decir que se habían configurado dos grupos. Uno que reclamaba beligerancia de sus miembros y sus organismos para impulsar acciones de organización y crecimiento del partido, estableciendo alianzas con organizaciones afines y otro que consideraba como tarea exclusiva  acciones para constituir alianzas con fuerzas de dudoso prestigio político y carentes de base social. Asimismo se diferenciaban estos dos grupos en cuanto a la táctica a implementar y uno sostenía que se debería trabajar en función de organizar la resistencia ciudadana y conformar una alternativa política capaz de intervenir con efectividad en cualesquiera de los escenarios posibles que surjan en la situación nicaragüense y el otro que sostenía que se debía trabajar en una perspectiva electorera, a tal extremo que hasta ofrecían puestos de diputados en las reuniones del CEN y hablaban de ofrecimiento de candidaturas presidenciales a posibles aliados en aras de conseguir recursos o aportes económicos para implementar sus actividades proselitistas.

Ese conflicto había persistido sin que ello conllevara a ningún tipo de ruptura, a lo sumo se llegaba a expresiones fuera de tono que en determinado momento el presidente del partido con su autoridad lograba calmar.

Sin embargo, a sugerencia de un miembro del ejecutivo se acordó que se  elaborara un documento rector para que el Partido impulsara su política de alianzas.

Se procedió a elaborar el documento por una comisión compuesta por cuatro miembros del ejecutivo. El documento fue presentado al CEN para su debido análisis y para que se debatieran las propuestas ahí contenidas y se escogieran o modificaran según el sentir de la mayoría del organismo. 

El documento en cuestión hacía una PROPUESTA organizativa. Hacer propuestas organizativas en un partido democrático es una cosa común y necesaria, pues en el debate en el organismo que toma las decisiones pasará a juzgarse su debida o indebida pertinencia. Y en votación se aprobará o se rechazará. Eso indudablemente es una práctica democrática y fue lo que se hizo. Se presentó la propuesta al organismo correspondiente para que se tomara una decisión al respecto. 

En el documento se proponía que dos de sus miembros, que pertenecen a otras organizaciones diferentes al PAC, pasaran al organismo que dirigiría la alianza estratégica y en el CEN quedara solos los miembros del PAC. La presentación de la propuesta generó una algarabía irracional en algunos miembros que comenzaron a descalificar y a lanzar acusaciones absurdas a sus promotores. De hecho estos miembros del ejecutivo, que hoy se denominan en sus autoalabanzas como democráticos, estaban negando el derecho a presentar propuestas a los otros miembros del partido, lo que de por sí constituye un acto antidemocrático en grado sumo. 

Pero peor aún, la propuesta fue rechazada mayoritariamente, lo que implica que quienes estaban en contra hicieron que su posición predominara. Se acordó borrar los párrafos donde se expresaban esas propuestas en el documento. De  manera tal que la política de alianzas del PAC fue aprobado con esas correcciones sugeridas por quienes se consideraban afectados con los cambios organizativos que se proponían. 

No está de más decir, que en  el debate las cosas se salieron de control cuando un miembro con una alta dosis de histerismo procedió hasta retar a los golpes a uno de los miembros del ejecutivo.

Pero bueno en un partido normal con un funcionamiento democrático mínimo hasta ahí debieron haber llegado las cosas. Pero, irracional y sospechosamente el grupo que se consideraba afectado por la propuesta, promovió la permanencia del conflicto continuando con las descalificaciones a dos de los miembros del ejecutivo y una abierta disposición a generar una crisis en la institucionalidad del partido al negarse asistir a las reuniones del CEN y proclamarse en los hechos como un PAC alternativo. Es decir se estaba procediendo abiertamente a dividir el PAC sin razón, ni motivo aparente.

3. Las verdaderas razones de la crisis.

a) Destruir la débil institucionalidad del partido 

Toda esta alharaca sin sentido impulsada por este grupo abiertamente divisionista, tiene como propósito claro el destruir la débil institucionalidad de nuestro partido. 

De manera permanente los miembros de este grupo se negaban a cumplir acuerdos tomados en el CEN así como tenían una total indisposición a ejecutar actividades acordadas por el organismo. Por otro lado, nunca informaban al CEN sobre su accionar político en instancias o alianzas donde figuraban como miembros del partido y se caracterizaban por tomar decisiones políticas, de suma importancia para el partido, al margen del organismo que debía tomar la decisión. En otras palabras, este grupo se había constituido como una camarilla que elaboraba sus políticas y  tomaba sus  decisiones al margen de las instancias del partido. Es decir, se consideraban seres especiales con patente de corso para hacer lo que se les antojara a nombre del PAC.

Sobre eso se puede mencionar la ruptura del primer Foro Nacional por la Unidad, en donde Samper y Medal decidieron romperlo por su cuenta y antojo sin que el CEN tuviera conocimiento de ello ni pudiera incidir qué tipo de actuación era la más conveniente para no afectar nuestra política de alianza.

De ahí que podamos concluir que una de las causas fundamentales de la crisis generada por este grupo divisionista es precisamente estar al margen de la institucionalidad partidaria para hacer lo que ellos consideren conveniente en función de oscuros intereses personales.

b) Evadir los candados consignados en nuestra política de alianza.

Pero además de institucional la crisis generada por los divisionistas tiene causas políticas. Y entre ellas debemos mencionar los candados (principios o valores) que se establecen en el documento de nuestras políticas de alianza. Ahí se define con claridad cuáles deben ser las características que deben tener las personas u organizaciones con quienes estableceremos alianzas estratégicas. Por otra parte, que esos postulados funcionan como una serie de candados para evitar las alianzas oportunistas que se realizan para que determinados individuos del CEN, la utilicen en función de intereses personales mezquinos. Una curul, por ejemplo.

El conflicto está creado precisamente para evitar esos candados y actuar también aquí con patente de corso para aliarse con cualquiera siempre y cuando ello pueda generar beneficios personales a los involucrados.

Es sabido que miembros del grupo divisionista viven armando reuniones y estableciendo acuerdos con políticos tradicionales altamente cuestionados por el pueblo nicaragüense y quienes han sido promotores del desastre que está viviendo actualmente nuestro país.

c) Convertir al PAC en partido electorero.

El otro aspecto político es librarse de lo sostenido en el programa del PAC y actuar como un grupito electorero tradicional que anda en busca de huesos para los cuales el programa y los principios del partido son letra mojada que no sirven para nada. Ellos adaptarán sus posiciones políticas a las del aliado que les ofrezca los mejores réditos en la contienda electoral.

d) Convertir al PAC en partido zancudo.

Y por último, y es el más importante de todos, la defenestración de nuestro presidente Moisés Hassan, quien con su firmeza y honestidad ha sido un baluarte y una bandera en la lucha contra las arbitrariedades, la corrupción y los crímenes del orteguismo. El orteguismo trabaja arduamente por pasar a negociar principalmente con el espectro político del país que está  compuesto fundamentalmente por partidos zancudos o colaboracionistas. Se puede afirmar que sólo el PAC, en la figura de nuestro presidente, no ha sucumbido al manejo fraudulento y corrupto que ha hecho el orteguismo con las fuerzas políticas. De manera tal que para el orteguismo es importante quitarse del camino, en el sector político, a aquellos que no van a claudicar ante sus maniobras corruptas y marrulleras con las que pretende preservar la mayor cuota de poder posible ante una eventual salida del poder directo. Indudablemente que todo el manejo irracional del grupo divisionista solo pueden tener una explicación racional si se le ubica como un claro intento de convertir al PAC en un partido zancudo

4. El comportamiento de Luis Adolfo Medal como promotor y azuzador de la crisis.

Un aspecto relevante en esta crisis ha sido un el comportamiento histérico y fuera de sí de Luis Adolfo Medal que, si no obedece a alguna patología vinculada a una extremada egolatría de la que hace gala en cada reunión del CEN, obedece sin duda a políticas perversas entre la que figura como más relevante el convertir al PAC en partido zancudo.

Si uno grafica la trayectoria política inmediata de Medal no puede menos que asombrarse. Corrió como candidato a diputado al Parlamento Centroamericano por el Partido Conservador en las elecciones de 2016 (cuando la mayoría dijo que no se podía participar en dichas elecciones por no haber condiciones), lo que inmediatamente lo descalificaría como miembro del partido. Se integró a Democracia en Marcha y esta alianza se dividió. Conformó alianzas con otras fuerzas políticas, compuestas principalmente de políticos tradicionales, y luego al constituirse el Foro Nacional por la Unidad, lo dividió conscientemente con ayuda de Samper. Medal tiene poco tiempo de haberse reintegrado al PAC y nuevamente con ayuda de Samper ha dividido al partido, en momentos en que éste requiere con mayor urgencia su unidad.  

El comportamiento de este individuo se ha caracterizado por sostener de manera sistemática y abierta la defenestración de Moisés Hassan como presidente del PAC y la aplicación de la guillotina en las cabezas que le resultan molestas, porque se oponen o cuestionan sus “sabias” apreciaciones.

¿Quién es realmente este individuo que, con sus actitudes divisionistas y diversionistas, anda generando crisis y división en las organizaciones y partidos que participa? Por el momento lo desconocemos, pero no hay verdad oculta entre cielo y tierra.

Con esta explicación, llamamos a toda la militancia, simpatizantes y amistades a cerrar filas en el PAC, alrededor de nuestro Presidente, Moisés Hassan, de nuestros principios democráticos, por derrotar a la dictadura orteguista, impulsar nuestro programa y ¡construir la Nicaragua que soñamos!

RELACIÓN DE HECHOS DE LA SITUACIÓN INTERNA DEL PAC

Los acontecimientos que han sucedido y desembocan en la actual situación en el CEN-PAC parte desde el momento en que se acuerda elaborar un documento sobre la política de alianzas con el propósito de actualizarla en el contexto de las alianzas en las que está participando el PAC y cómo la misma se desprenda de una caracterización de la coyuntura, los principios básicos que las deben sustentar y los elementos principales que deben contener esta política. Esta reunión se realiza el martes 9 de abril en la reunión ordinaria del CEN. Se nombró una comisión para elaborar este documento y queda integrada por Moisés Hassan, Orlando Morales, Néstor Gaitán y Carlos Molina. Esta comisión fue aprobada por unanimidad por todos los participantes.

Una de las discusiones que se dieron en el CEN fue precisamente sobre los procesos de unidad fallidos en los que había participado el PAC, tanto con el grupo de jóvenes, con el PRPD, con el FAD, con Democracia en Marcha, con el Foro por la Unidad y ahora con la UNAB. En diferentes momentos las discusiones fueron muy acaloradas. En particular las protagonizadas por Francisco Samper y Orlando Morales.

La primera reunión de la comisión para la elaboración del documento se realiza el sábado 13 abril. Ahí se abordan los objetivos del documento y se acuerda que se harán las puntualizaciones al contenido de la política.

En la segunda reunión de la comisión para la elaboración del documento, realizada el jueves 25 abril, después de un amplio debate e intercambio de ideas se acuerdan los ejes del documento: 1. Un documento que analice la coyuntura. 2. Un documento de principios básicos, pensando principalmente en quienes asuman cargos de elección popular y funcionarios de gobierno. 3. Los fundamentos de la política de alianzas y sus tipos. 4. Las alianzas en las que participamos: Foro por la Unidad y la UNAB. 5. La participación en alianzas estratégicas con un grupo de la UNAB y la relación misma que existe con el MORS y M3R. Se realiza la distribución de los documentos para su redacción, los cuales se presentarían en la siguiente reunión.

En la reunión del CEN de esa semana se anuncia que se ha avanzado en el documento y que se presentará el domingo o a más tardar el lunes para que sea del conocimiento de los miembros del CEN y sea aprobado en la siguiente reunión. La reunión siguiente del CEN se propone que sea para el jueves siguiente.

En la tercera reunión de la comisión para la elaboración del documento de Política de Alianzas se realiza el domingo, 5 de mayo. En esta reunión como no se llevaron impresos los documentos se hace una exposición del contenido, la cual se aprueba en lo general. Se acuerda que al día siguiente se enviarán los documentos para presentar uno solo.

El día lunes se consolida el documento y se envía a través de correo y la lista del grupo de WhatsApp del CEN.

La única reacción que se conoció a través de correos fue de Luis Adolfo Medal quien rechazó el documento.  Al tiempo que también cuestionó que Orlando Morales tuviera la calidad de integrante del CEN. Dicha misiva fue respondida por éste, argumentando que el documento es de la comisión y que se trata de una propuesta a debatir y aprobar.

La reunión del CEN para aprobar el documento de análisis de la situación actual, los principios básicos y la política de alianzas del PAC se realizó el jueves, 9 de mayo pasado. El punto único fue la aprobación del documento. La reunión fue algo tensa por las descalificaciones vertidas en los correos por Luis Adolfo Medal, quien insistió en los mismos, aduciendo además que existía la intención de excluirlo, al igual que a Ángel Hernández, del CEN. Se dijo que no era objeto de la reunión la descalificación de uno de sus miembros  -Orlando-, más cuando por razones de salud no se encontraba presente. Al centrar la discusión, los participantes en su mayoría coincidieron en que el documento estaba bien en su conjunto excepto dos párrafos en donde se hace referencia al MORS y al M3R.

Por constituir el meollo de la discusión, cito la parte del documento en discusión:

7. ¿CÓMO NOS ORGANIZAMOS PARA IMPULSAR LAS ALIANZAS ESTRATÉGICAS?
Este es un aspecto fundamental a resolver. Actualmente el PAC tiene 3 organismos que se reúnen y funcionan con cierto nivel de regularidad. Estos tres organismos son el Comité Ejecutivo con 8 integrantes, el Comité Departamental de Managua con 6 integrantes más 4 miembros del ejecutivo y el Consejo Asesor de 4 integrantes más 3 miembros del ejecutivo.
Los organismos en los departamentos están abandonados y sin funcionamiento. Se tienen actividades en Rivas, Granada, León, Chinandega, Matagalpa y Jinotega sin que se les proporcione ninguna atención ni política, ni organizativa.
De los 8 miembros del Comité Ejecutivo, existen dos que son miembros de otras organizaciones (MORS y M3R) que, precisamente, se encuentran en el nivel de estratégicos. 
Esta forma de integración de estos dos miembros debe aclararse en conjunto con ellos en aras de un mejor funcionamiento del partido. 
Para llevar a efecto las alianzas estratégicas considero conveniente que el CEN solo quede formado por los miembros del PAC. Los miembros que se declaran de otras organizaciones deberán pasar a formar parte del organismo que se conforme para impulsar el movimiento político donde se concrete la alianza estratégica de las organizaciones que nos unamos con ese propósito.
El CEN y los otros organismos del PAC seguirían con su funcionamiento habitual trabajando en función del desarrollo y la potenciación del movimiento político fruto de la alianza estratégica.
Tanto el CEN, como los otros organismos del PAC que están funcionando, quienes tienen reuniones semanales, pasarían a reunirse quincenalmente. La misma periodicidad de reunión tendría los organismos que surjan (organismos rector o dirigente más comisiones de trabajo) de la conformación de la alianza estratégica, es decir, estos se reunirían quincenalmente a menos que sus integrantes decidan modificar esta regularidad de las reuniones. 
El CEN y los otros organismos del PAC participarían en la Alianza estratégica integrándose en el organismo rector (la instancia dirigente) y las comisiones de trabajo que se conformen para impulsar las actividades que hagan posible el surgimiento del nuevo movimiento político, propósito fundamental de la alianza estratégica.” (Hasta aquí la cita del documento).

El documento al final fue aprobado por mayoría eliminando los párrafos referidos. Después de repetir dos veces la votación, Samper propuso, y se aceptó, que incluiría un párrafo sobre la unidad al documento. El cual haría circular para su aprobación.  Así concluye la sesión.

Ese mismo día se había convocado para después de la reunión a un convivio en ocasión de mi cumpleaños, y los invitados empezaron a llegar. Fue en esas circunstancias cuando Luis Adolfo a grandes gritos lanzó improperios hacia Carlos Molina, incluso retándolo a los golpes. Las cosas no pasaron a más luego que Medal se retiró. Posteriormente se conoció de otro correo más de Medal en el que continuó su descalificación por una supuesta o pretendida destitución del CEN del PAC y su determinación de “tomarse un mes de reflexión para decidir si continuar o no en el PAC”.

Preocupado por la discusión propuse una reunión entre Samper y Morales, que también contaría con mi presencia, para limar asperezas y superar la situación. Orlando Morales estuvo de acuerdo y refirió que ellos habían hecho un buen papel en la Comisión de Análisis de la UNAB, y ya habían hablado de bajar el tono de las discusiones. No obstante, cuando le hice la propuesta a Francisco, éste me dijo que no estaba dispuesto a sentarse con Orlando Morales ni con Carlos Molina.

Preocupado por la peligrosa situación planteada, consideré que convenía darse un tiempo y esperar que se calmaran las pasiones. A la vez que para que reflexionáramos sobre dicha situación en la búsqueda de una solución satisfactoria para el PAC y los miembros del CEN.
Después de dos semanas, creo absolutamente necesaria, por el futuro del PAC, la realización de una reunión del CEN en la cual, con buena voluntad y sin perturbadoras pasiones, se aborde este tema como punto único y se tomen medidas para resolver la situación.

25 de mayo de 2019

Moisés Hassan
Presidente
Partido Acción Ciudadana (PAC)

ENSEÑANZAS DE LA INSURRECCIÓN CÍVICA Y NUESTRAS TAREAS PARA LA VICTORIA

1.  Características de la dictadura Ortega-Murillo

A partir del 2007 en que el FSLN y Daniel Ortega recuperan el poder por la vía electoral se vino instaurando una dictadura familiar que tiene, entre otras, las siguientes características:
a) Control absoluto de todos los poderes del Estado; b) confusión Estado-Partido y manejo arbitrario de las leyes según los intereses de la familia que detenta el poder y pretende detentarlo por siempre; c) control  de la mayoría de los medios de comunicación radiales, escritos y televisivos; d) uso arbitrario de la cooperación  venezolana y constitución de empresas a gran escala controladas por la familia gobernante que le ha permitido a ésta tener un poder económico de grandes proporciones en nuestro país.

La dictadura paulatinamente vino restringiendo las libertades democráticas mediante la aplicación despótica de las leyes, el control de los medios de comunicación y el uso de grupos de choque apoyados por la policía nacional, cuando el grupo gobernante lo consideraba conveniente. En nuestro país ha desaparecido por completo la libertad de organización, de movilización, y la libertad  de elegir y ser electo. Esta situación ha conllevado a que se vinieran cometiendo de manera descarada y sistemática una serie de abusos y atropellos en contra de la dignidad ciudadana.

Un factor clave en el sustento de la dictadura era la existencia de una alianza con el gran capital nicaragüense (banqueros y una parte del sector agroexportador), estos últimos en aras de lograr jugosas ganancias permitieron y apoyaron el control absoluto de parte de la dictadura de todos los poderes del Estado, mediante una serie de arbitrariedades entre las que estaban incluidas fraudes electorales y el uso corrupto del aparato judicial para darle apariencia legal al desmontaje paulatino del débil Estado de Derecho que existía en Nicaragua.

Esta serie de abusos, atropellos y corrupción desmedida vinieron alimentando subrepticiamente. Un descontento generalizado que estalló en abril pasado dando lugar a ese formidable movimiento de lucha juvenil y popular que ha puesto en jaque a la dictadura Ortega-Murillo, sumergiéndola en una crisis que todavía no logra superar y que la tiene incapacitada para seguir gobernando a los nicaragüenses.

2.  Causas de la Rebelión Juvenil y Popular que inicia con las Jornadas de Abril

¿Cuáles son las causas de fondo de semejante estallido social? ¿A qué obedece ese accionar masivo del pueblo nicaragüense en contra de la dictadura? Es necesario que estemos claros que las repudiadas reformas, que originaron el estallido social, solo fue la chispa que encendió la pradera. A nuestro parecer existen causas más profundas que venían actuando subrepticiamente hasta generar la explosión y desembocar en esa formidable movilización popular que exige y demanda la salida inmediata de Ortega y su esposa.

A nuestro parecer son cuatro las causas fundamentales que generan la rebelión juvenil y popular:

En primer lugar, los abusos desmedidos de la dictadura en contra de la dignidad ciudadana. Entre ellos se pueden mencionar dos evidentes fraudes electorales, la permanente violación de la constitución, la destitución de los diputados del PLI que fueron electos por el voto popular, la imposición de la pareja, abandonando toda decencia y pudor, como fórmula de poder para garantizar la sucesión dinástica de una tiranía que buscaba como perpetuarse, el asesinato de activistas electorales en las zonas rurales, la matanza de campesinos alzados en armas, incluyendo niños y adolescentes, violando todas las normas legales que rigen el abordaje de problemas de esta naturaleza  y muchos otros más abusos, que eran la expresión de los niveles de degradación en que habían venido cayendo los operadores políticos de la dictadura y que, poco a poco, habían venido creando un clima que, cada día que pasaba, se hacía más intolerable para quien tuviese la más mínima dignidad ciudadana.

En segundo lugar, la corrupción generalizada de todas las instancias de poder. La más relevante y abominable de todas ellas, la apropiación privada de la mayor parte de la cooperación venezolana (que ascendía a 4,000 millones de dólares) por la familia gobernante. Mediante el uso abusivo y corrupto de esos fondos que le pertenecían a la sociedad nicaragüense la familia gobernante adquirió bienes de diversa naturaleza que van desde canales de televisión, hoteles, distribuidora de energía eléctrica, control del suministro de hidrocarburos, entidades financieras (BANCORP), etc. Pero además los funcionarios del seguro social, siguiendo esa pauta, utilizaban abusivamente los fondos de las cotizaciones de varias generaciones de trabajadores para impulsar, en contubernio con testaferros o empresarios corruptos, proyectos de inversión sin el más mínimo riesgo. Una buena cantidad de estos proyectos fracasaron y sus pérdidas se cubrieron con los fondos de los pensionados sumergiendo en una grave crisis a esta institución. La corrupción del poder judicial se convirtió en una práctica generalizada. Las sentencias en donde estaban en juego asuntos políticos o grandes cantidades de dinero nada tenían que ver con el Estado de Derecho, o sea, con el uso debido de la jurisprudencia. Se imparte justicia según los intereses económicos y políticos de la familia gobernante y su camarilla más cercana.

En tercer lugar, está la causa más velada, la menos evidente y de la que menos se habla. Es el obsceno maridaje que se dio entre el Orteguismo y el gran capital, es decir, entre la dictadura y los grandes empresarios representados en el COSEP y los banqueros. Producto de este maridaje se concretaron cuantiosas exoneraciones (dinero que dejaba de ingresar al fisco), asignaciones fraudulentas de proyectos públicos a empresarios amigos, patente de corso a las empresas transnacionales para abusar de los consumidores (pagamos el minuto celular más caro del mundo), permitir a los bancos, microfinancieras y empresas comerciales operan con tasas de interés de usura en el otorgamiento de los créditos (tasas de interés de las tarjetas de crédito, tasas de interés de las microfinancieras y de las casas comerciales que oscilan entre el 60% y el 100% anual).

En cuarto lugar, la cínica e inescrupulosa entrega de nuestra soberanía nacional a un empresario aventurero de nacionalidad china. La Asamblea Nacional, instrumento jurídico de la pareja presidencial y producto de fraudes electorales aprobó con carácter de urgencia una oprobiosa ley que le otorgaba al empresario chino facultades para disponer, casi  a su gusto y antojo del territorio  nicaragüense, ante la promesa de la construcción de un canal interoceánico. La construcción del canal ha quedado en promesa, mientras el enajenamiento de nuestra soberanía sigue incólume al mantenerse la oprobiosa ley 840 que le da sustento.

La combinación de estos tres factores generaba y generan un aniquilamiento progresivo de la clase media con su respectiva pauperización, una brecha gigantesca entre el nivel de vida de los ricos y de los pobres y el aumento desmesurado de esos últimos y a una juventud carente de perspectivas. Las repudiadas reformas al INSS fue la chispa que encendió la pradera de un incendio que se mantiene incólume a pesar de los esfuerzos denodados y criminales de la dictadura por extinguirlo. Ellos crearon las condiciones de la rebelión popular que no cesará hasta que abandonen el poder, a partir de allí los nicaragüenses nos encargaremos de corregir los graves desmanes de los que hemos sido víctimas en estos últimos 11 años.

3. Las jornadas de lucha de la revolución democrática y sus enseñanzas.

Abril del 2018 marca un hito en la historia nicaragüense. Un estallido social sin precedentes dio origen a una insurrección cívica que ha estremecido los cimientos de la dictadura de la pareja Ortega-Murillo sumergiéndola en una crisis sin retorno hacia su desaparición. Centenares de miles de personas se movilizan en diversas expresiones de protestas de manera ininterrumpida por un lapso de tiempo que ya se acerca a los 4 meses. 

Este vigoroso movimiento resquebrajó la alianza con el sector empresarial con la que se venía asentando la pareja dictatorial para realizar sus desmanes. De repente el gobierno se vio aislado, cuestionado globalmente y en crisis. Los insurrectos pasaron a controlar las calles, en algunos municipios a desalojar a los policías  y a controlar amplios territorios del país. En el lapso de pocos días el movimiento social le había asestado un golpe contundente que hizo tambalear los cimientos totales de la dictadura. Sin embargo, la dictadura resistió y buscó afanosamente cómo ganar tiempo llamando a la realización de un diálogo. Por el otro, la revuelta popular se encontraba sin dirección, sin objetivos precisos y, en ese río revuelto, la Conferencia Episcopal se dispensó la capacidad de determinar la representación y dirección del poderoso movimiento de masas que se movilizaba por todo el país. A partir de ahí se conformó la Alianza Cívica como representantes en ese diálogo de los sectores en lucha. El evento se desarrolló como un diálogo de sordos entre los delegados del gobierno y los representantes designados por el CEN. A la postre el diálogo sirvió para que la dictadura ganara un tiempo precioso reagrupara sus fuerzas con la intención de golpear a la revolución democrática.

Mientras se desarrollaba el diálogo de sordos, la dictadura pudo organizar una fuerza de tarea compuesta por fanáticos y lúmpenes reclutados en los barrios, a los cuales proveyó armas de guerra. Con estas fuerzas de tarea, llamadas por el pueblo “caravanas de la muerte” impulsó “operaciones de limpieza” para desmontar los tranques. Las operaciones criminales implementadas por la dictadura hicieron posible que desaparecieran los mecanismos de presión más contundentes que hasta ese momento venían implementando los sectores populares en su lucha por restablecer la democracia en nuestro país. La dictadura, producto de la falta de un comando centralizado (dirección política), pudo aislar cada territorio donde florecían los tranques y golpearlo impunemente. El “éxito” de las “operaciones limpieza”  ha generado un triunfalismo absurdo de la dictadura bicéfala, que parece no tomar en consideración que, a pesar de su “victoria” pírrica, está más aislada que nunca políticamente, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, sumergiéndola en una crisis profunda de la que no logra salir a pesar de los desesperados e infructuosos intentos que realiza con su inservible aparato político nacional y su desprestigiada fuerza diplomática a nivel internacional.

Estas jornadas heroicas del pueblo nicaragüense que inician el 18 de abril y persisten hasta estos días generaron una serie de enseñanzas que es preciso sistematizar para las jornadas de lucha venideras. Entre esas enseñanzas podemos mencionar las siguientes:

Espontaneidad del movimiento y ausencia de dirección política. 

Las luchas que iniciaron en abril se han destacado por su espontaneidad y la ausencia de una dirigencia política que garantice una coordinación y centralización de la lucha definiendo con claridad los objetivos estratégicos que se persiguen y los medios tácticos que se utilizan para tal fin. Si bien en los inicios la espontaneidad de la lucha puede haberse manifestado como una virtud en la medida que esta se intensifica y requiere de un abanico de formas de resistencia coordinadas entre sí para enfrentar la represión despiadada que impulsa la dictadura Ortega-Murillo, se expresa como una deficiencia que tiene que ser superada. Los golpes asestados por la dictadura al movimiento democrático han sido posibles gracias a la falta de coordinación de este último, lo que permitió a las fuerzas de represivas aislar y golpear los territorios donde realizaron las “operaciones limpieza”. En la situación actual, el amplio movimiento de masas que lucha por la democracia requiere, necesita de una dirección política que oriente efectivamente el desarrollo de las jornadas de lucha venideras en aras de lograr la victoria.

Ausencia de organización popular y sectorial

Un aspecto relevante y fundamental para que la lucha no avanzara significativamente fue la desorganización en que se encontraban los sectores populares, principalmente en los barrios de Managua al momento del estallido social y que no ha podido solventarse hasta nuestros días. La “Articulación de movimientos sociales”, a través de Doña Chica Ramírez, hizo un llamado a la conformación de los Comités Azul y Blanco en los barrios estructurando tranques por doquier que hicieran la vida imposible a la dictadura y se constituyeran en un elemento esencial para el apoyo a los otros territorios en lucha que estaban siendo atacados sin piedad por las fuerzas paramilitares de la dictadura. Pero una estructura de organizaciones barriales y populares no puede hacerse de un día para otro. A pesar del eco que tuvo el llamado de Doña Chica haciendo que la población de varios barrios orientales intentara trancar la ciudad de Managua (tranque El Paraisito, tranque el Edén, y varios tranques en los barrios orientales) las fuerzas paramilitares de la dictadura que se habían estructurado y contaban con una estrategia clara agruparon sus fuerzas (con tácticas de operaciones limpieza) y a sangre y fuego lo impidieron imponiendo un terror indescriptible en esos territorios. Los sectores populares desprovistos de organización, de medios defensivos y de una táctica adecuada fueron incapaces de contrarrestar la ofensiva criminal de la dictadura lo que a la postre determinó la implementación exitosa de operaciones limpieza a lo largo y ancho de todo el territorio, con un elevado número de víctimas entre muertos, desaparecidos y encarcelados.

Sobreestimación del papel del COSEP (principal cámara empresarial del país y antiguos aliados de Ortega).

En un lapso de pocos días el movimiento social hizo tambalear los cimientos  de la dictadura. Sin embargo, la dictadura resistió y buscó afanosamente como ganar tiempo llamando a la realización de un diálogo. Por el otro, la revuelta popular se encontraba sin dirección, sin objetivos precisos y, en ese rio revuelto, la conferencia episcopal se dispensó la capacidad de determinar la representación y dirección del poderoso movimiento de masas que se movilizaba por todo el país. De ahí se conformó la Alianza Cívica conformada por representantes de las cámaras empresariales, de instituciones vinculadas a ellas, dirigentes estudiantiles y representantes de algunas ONG. Esta nueva dirigencia, ni siquiera se planteó la posibilidad de llevar la lucha hacia el derrocamiento de la dictadura. Desde su conformación encasillaron la revuelta en un “movimiento cívico”, léase pacífico, el cual, a través del diálogo de sus representantes, o sea, de la alianza cívica, con el gobierno, encontraría una salida a la crisis. Hicieron del diálogo un fin en sí mismo, cuando debió ser utilizado como un elemento de apoyo a la lucha que se libraba en las calles y principalmente en los tranques, donde inevitablemente se libraría el desenlace de la lucha, tal como han demostrado los acontecimientos. Asimismo, se crearon tremendas expectativas sobre que el COSEP impulsaría un paro nacional indefinido que le daría el jaque mate a la dictadura. Dos crasos errores. El diálogo no fue nunca una solución, sino más bien un factor que le permitió a Ortega ganar tiempo, reagruparse y armar sus hordas de asesinos para golpear a la revolución democrática. Por otro lado, los antiguos aliados de la dictadura no se atrevieron a impulsar el paro nacional indefinido, limitándose a paros parciales que estuvieron lejos de poner en condiciones de muerte a la dictadura que resistía y se preparaba para contragolpear.

La organización de un paro nacional indefinido, inevitablemente tendrá que imponerse desde de abajo, con la movilización popular y no a partir de la endeble disposición de los empresarios para impulsar formas de lucha de esta naturaleza.

Uso de las redes sociales para la cohesión, articulación y cohesión política de la lucha

Las redes sociales se constituyeron en un instrumento clave para la lucha por la democracia. A través de ellas los nicaragüenses nos informábamos sobre como avanzaban los acontecimientos, cuáles eran las jornadas de lucha más importantes, se definía con claridad los enemigos y hasta los objetivos de la insurrección cívica. Las grandes marchas, la protesta generalizada, el levantamiento de los tranques, todo ello fue en gran medida producto de la intercomunicación de los luchadores a través de las redes sociales, principalmente Facebook y WhatsApp, aunque sin descartar Twitter y otras formas de integración y comunicación en redes. Este instrumento será clave para las jornadas venideras y es súper necesario que contemos con una estrategia que nos permita usarlas adecuadamente en función de nuestros objetivos políticos.

Ausencia de una política clara para ganarse al Ejército

Esta institución ha negado su participación en la brutal represión contra el pueblo de Nicaragua. No obstante, es un secreto a voces que el Ejército ha brindado apoyo logístico a las fuerzas paramilitares y policiales (entrega de armas, trabajo de inteligencia) con el propósito de derrotar a los luchadores que defendían los tranques y barricadas. Es más, se sospecha que el Ejército proveyó militares, camuflados por policías y paramilitares, a las fuerzas orteguistas para reprimir a la población. Sin embargo, no se han decidido a prestar institucionalmente un apoyo abierto a Ortega, y en declaraciones públicas han expresado que su institución se mantiene al margen del conflicto político que embarga al país. Ello implica que existen diferencias dentro de la institución que pueden y deben ser aprovechadas por la revolución democrática. Existen intereses de esta institución que la hacen proclive a ponerse al lado de la revolución democrática, tales como intereses económicos corporativos que pueden ser afectados si mantienen su posición de apoyo velado a la dictadura, asimismo intereses que tienen que ver con su  prestigio y con la permanencia en el tiempo de la institución. Hasta el momento, las fuerzas que adversamos a la dictadura no hemos implementado una política clara para atraerse un sector del ejercito a favor de la revolución democrática, haciéndose necesaria superar esta carencia, con una campaña abierta para que se involucre en el desarme de las fuerzas paramilitares, actualmente principal soporte de la dictadura Ortega-Murillo.

Urge la existencia de un nuevo movimiento político acorde a las necesidades de la Revolución Democrática

Los grandes ausentes de estas jornadas de lucha fueron los partidos políticos opositores que tuvieron que camuflarse ante el repudio de los luchadores. La mayoría de los partidos de oposición se han caracterizado por sus prácticas oportunistas y por utilizar la política en aras de escalar posiciones para ser usadas en su provecho personal. Los partidos políticos, unos por sus prácticas oportunistas y zancudas y otros por no estar a la altura de los acontecimientos, son los principales responsables de que el estallido social en que se ha visto envuelto el país y que tiene en crisis a la dictadura ortega-murillo, se haya encontrado y se encuentre a la fecha sin una clara dirección política capaz de conducir al pujante y vigoroso movimiento de masas hacia la victoria. Este es un elemento de la mayor importancia, pues el problema que se enfrenta y que debe dilucidarse  en estas jornadas de lucha, la caída de la dictadura y la subsiguiente democratización del país, es eminentemente político. La revolución democrática requiere, exige, necesita, una dirección política para consumarse. En caso de que no se logre resolver este ingente problema las posibilidades de triunfo y avance de la misma se verán seriamente limitadas, sobre todo, tomando en cuenta, que la simple salida de Ortega y Murillo no basta, sino se desmantela a cabalidad el aparato orteguista que oprime, roba y asesina al pueblo nicaragüense.

Por tanto, es imperativo conformar un movimiento político acorde a las necesidades de la lucha democrática y que supere todos los vicios de los políticos oportunistas que caracterizan actualmente a la mayoría de los partidos políticos tradicionales existentes.

4. Logros de las jornadas iniciadas en abril

Los diferentes escenarios de lucha han permitido alcanzar algunos éxitos de suma importancia para la nación, entre los cuales es meritorio destacar: 
  1. Rescate de la bandera nacional secuestrada por el partido de gobierno.
  2. Recuperación de las calles usurpadas por el partido de gobierno (Manifestaciones).
  3. Pérdida del miedo propagado por el partido de gobierno y sus organizaciones para partidarias.
  4. Despertar la conciencia ciudadana para restituir la dignidad y el decoro nacional.
  5. Estimular la unidad de todos los sectores sociales por la democratización, la paz y la justicia.
  6. Obligar al gobierno a convocar a un diálogo nacional para negociar el problema del poder. 
  7. Despertar la conciencia internacional y con ello la solidaridad con el pueblo de Nicaragua.
  8. Surgimiento de iniciativas para constituir una nueva fuerza política emergente.
  9. Propiciar perspectivas para restablecer un modelo político democrático, justo, incluyente y humano. 
  10. Dejar plasmado en la historia una referencia moral y patriótica para las nuevas generaciones.
A nivel internacional es repudiada por la inmensa mayoría de los países del denominado hemisferio occidental, con senda condena de la Organización de Estados Americanos, que puede conducir a la aplicación de la Carta Interamericana; también condenado por el Congreso de EE.UU. lo que avizora mayores presiones diplomáticas, políticas y económicas. La Unión Europea también ha condenado el accionar represivo de la dictadura. La presión internacional se ha centrado en exigir al dictador a que anticipe las elecciones, cuestión que el dictador se ha negado rotundamente. El dictador en el plano internacional, solamente cuenta con el respaldo de Venezuela, Cuba y un tímido apoyo de Bolivia.

5. Nuestras Políticas

a) La ruta de la democratización del país.

La ruta que nuestro movimiento considera adecuada para el triunfo efectivo de la revolución democrática es la siguiente:
  • Salida inmediata de la pareja Ortega-Murillo del gobierno nicaragüense. Esto solo podrá lograrse mediante la presión y movilización popular.
  • Instauración de un gobierno provisional que sustituya al dictador y lleve a feliz término las acciones que requiere la revolución democrática para consolidarse.
  • Disolución del aparato de poder orteguista (disolución de la AN, de la Corte Suprema de Justicia, del Poder electoral y otros poderes del Estado.
  • Instauración de tribunales especiales que juzguen a los funcionarios orteguistas imputados por crímenes y corrupción.
  • Convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente que redacte una nueva carta magna que recoja los anhelos democráticos del pueblo nicaragüense y se refunde el país cobijando con una institucionalidad democrática.
  • Elecciones de nuevas autoridades nacionales, mediante comicios limpios y transparentes.

b) Unidad de todas las fuerzas que adversamos a la dictadura.

Nuestro movimiento debe propagandizar y agitar como política en este período la impostergable y necesaria Unidad total de las fuerzas que luchamos contra la dictadura. Urge la conformación de una Coordinadora Nacional de la Revolución Democrática que integre a todas las fuerzas que luchamos por la salida del poder de la pareja dictatorial. Esta coordinadora debe integrar tanto a los movimientos sociales, a las organizaciones políticas genuinamente opositoras y todos los organismos de la sociedad civil en un frente único cuyo fin inmediato es la salida inmediata de Ortega y Murillo del poder.

c) Conformar Comités de Resistencia Azul y blanco a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

Conformar Comités de Resistencia Azul y Blanco a nivel territorial (municipios, barrios e inclusive manzanas) y sectorial (gremios).A través de estos organismos se deben impulsar todas las acciones que requiere el triunfo de la revolución democrática en estas condiciones

d)  Impulsar e insertarse en acciones por la libertad de reos políticos y desarme de grupo paramilitares.

Nuestro movimiento, de acuerdo a sus posibilidades, debe impulsar  y participar en campañas por la libertad de los presos políticos y por el desarme de las fuerzas militares. Además, consideramos que estos son dos puntos claves para la unidad en la acción de todas las fuerzas que adversamos al régimen Ortega-Murillo.

e) Instar al Ejército a ponerse al lado de la revolución democrática desarmando a los paramilitares.

Impulsar de manera sistemática y persistente una campaña de propaganda y agitación instando al Ejército que cumpla con su responsabilidad constitucional de no permitir la existencia de grupos paramilitares y que es su deber desarmarlos.

f) Converger y unirse orgánicamente si es posible con organizaciones políticas afines.

Es vital que el movimiento crezca rápidamente. Este crecimiento no sólo puede darse por la vía de los organismos que formemos en los barrios, centros de trabajos y/o universidades, sino también a través de la unidad con fuerzas afines, que persiguen los mismos objetivos e impulsan formas de luchas similares a las nuestras.


Julio, 2019